MATEMÁTICAS

Martes 16 de julio de 2002

En los primeros años de la década de los ochenta tuve la oportunidad de impartir clases de matemáticas, para preparar a los postulantes que debían rendir las pruebas de admisión a las universidades chilenas, en el Preuniversitario del Centro Evangélico Universitario, que no persigue fines de lucro. Fue, sin duda, una experiencia enriquecedora, que me permitió entregar algo de lo que Dios me ha concedido, a los jóvenes que, llenos de ilusiones, dirigen sus esfuerzos hacia metas profesionales superiores.

A la hora de preparar mis clases, no me satisfizo plenamente ninguno de los textos que consulté; debido a lo cual decidí preparar mis propios apuntes. Allí se quedaron por largos años, manuscritos sobre hojas de oficio, hasta el día de hoy; en que he decidido publicarlos a través de este medio. No es nada fácil diagramar tantos símbolos especiales y hay que revisar el resultado con gran detención, por lo cual el trabajo es mucho más lento que cuando se transcribe un cuento o un poema. Así es que lo haré por capítulos, en la medida de mis posibilidades.

Uno de los motivos que me impulsan a realizar esto es haber comprobado cuán necesario se hace a veces tener un apunte de consulta, para ayudar a mis hijos en su educación. Entonces pienso en aquellos niños que no tienen este apoyo paterno, y me da mucha pena. ¡Cuántos, en su infancia, se habrán sentido menos inteligentes que los demás, sin serlo realmente! Espero contribuir con algo para que esto no ocurra, aunque me demore otros tantos años en terminar mi labor.