EL SITIO

Jueves 26 de septiembre de 2002

A pesar de ser un profesional de la informática, hasta hace unos tres años poco era lo que sabía sobre Internet, y jamás había ingresado a ella; ya que normalmente ocupaba herramientas de generaciones tecnológicas anteriores. Había utilizado computadores personales, pero sin capacidades de multimedios, como se llama a aquellos que pueden trabajar con sonido e imágenes dinámicas.

En la Navidad de 1999 compré uno, más que nada para que mis hijos se entretuvieran y realizaran sus tareas escolares; y para escribir mis obras literarias. Sin embargo, poco a poco fui indagando en sus posibilidades, comenzando por experimentar la composición de archivos musicales MIDI. En diciembre de 2000 hice un curso sencillo del lenguaje HTML, el cual me permitió conocer algo de este lenguaje elemental para el desarrollo de páginas web, y realizar algunos ejercicios sencillos.

Como Gonzalo estudiaba diseño gráfico; le escuché mencionar algunos productos confeccionados para este fin, y me interesé por aprender alguno. Fue así como, en cierto día sábado del año pasado ocupé Freehand, en mi casa. No sabía manejarlo, pero pude adivinar algunas funciones y en otras le consulté a mi hermano. Me di cuenta de que era un software un tanto complejo para un principiante, pero igual logré dar forma al fondo de mi logotipo; mientras que la cara central la dibujé con lápiz pasta y una moneda de cinco pesos, para luego escanearla. El texto corresponde a un seudónimo que utilizo desde hace años: Sergio Corazón de Niño; el cual alude al esfuerzo que debe hacer un adulto para conservar su sencillez infantil, en un mundo como el actual.

Utilicé principalmente el producto Frontpage, para confeccionar las páginas. No me hubiera imaginado, al principio, como sería el aspecto final del sitio; fui construyendo todo a medida que encontraba alguna imagen interesante. El fondo de la bienvenida lo hice con Bryce, software orientado a diseñar paisajes. La música la escribo directamente sobre el pentagrama, con Worship Studio. Aprendí el funcionamiento de estos programas en forma autodidacta, luego de muchos ensayos y errores; así es que puede que el resultado obtenido, ante ojos y oídos expertos, no sea de los mejores.

Por último, quisiera manifestar mi deseo de compartir y proseguir este trabajo, al cual sólo dedico algunas de mis horas libres. Lo que incluye el sitio, al momento de su inauguración, corresponde a un pequeño porcentaje de lo que deseo mostrar. Demoraré mucho tiempo en lograr el objetivo completo, pero es un hermoso desafío. Si Dios me lo permite, al menos habrá de servir como recuerdo para mis descendientes, hasta que Jesús regrese por nosotros.

Lunes 15 de septiembre de 2003

Gracias a Dios, hoy puedo avanzar un poco más en este mar de información. No ha sido sencillo decidirme a invertir mi tiempo y mi energía en lograr las herramientas adecuadas, para lograr el fin que propongo al mundo. Me arriesgo a enfrentarme a la incomprensión de muchos que creerán que busco una figuración personal excesiva. Pero ya basta de temores y prejuicios. Cada cual dará cuenta algún día por lo suyo, y no deseo escuchar las palabras de mi Señor, diciendo: "Puse en tus manos el poder, y no quisiste utilizarlo para cumplir con tu deber".

¡Es hora de acudir a la batalla!